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jueves, 29 de octubre de 2009

Blanco o negro


Anoche escribí un comentario en el blog de un muerto.



Fue sin pensarlo , más bien sintiendo , como hago siempre , y también como siempre, porque me dio la gana.



Porque ese muerto era Francisco Casavella y acababa de terminar de leer su novela, la del Nadal, "Lo que sé de los vampiros ", y necesitaba decírselo;



desde el principio me hipnotizó con una prosa pulida y brillante que se repite poco y una forma de construir el engranaje absolutamente admirable , a mi modo de entender.



Si unimos a ello la lección de historia que se añade al desarrollo, el conjunto es una especie de tragicomedia donde se mezcla el mucho pensar con las ambiciones humanas , sin obviar el sexo, el deseo , las ranuras y los dátiles secos , jaja, según la vida del inicial jesuita Martín de Viloalle , entregado a la pasión de sus "garbanzos del alma" , el dibujo.



Luego ya no será jesuita Martín , será otras muchas cosas , y en todas ellas acaricia el espíritu el temple laborioso de la prosa de Casavella.





Confieso que después de terminar de leer , ( y llevo toda la semana eludiendo cuestiones más urgentes , aunque también más aburridas) he buscado información sobre el autor, a quien ya sabía fallecido a los 45 pero poco más ;



y que me ha aliviado saber que cuando tenía un proyecto entre manos era muy celoso de su trabajo y se aislaba largas temporadas en uno de esos pueblos que se vacían en invierno y que indagaba incansablemente entre documentos y búsquedas , cosa que yo, por desgracia, no sabría hacer más que nada por floja, que eso lo he sido siempre.


Y también por circunstancias , que como se puede suponer , un escritor como él , con su bohemia y su libertad personal, tiene una vida que no se parece en nada a la mía.


Me alivió saber, ( y qué curioso resulta el corazón humano ) que a su talento narrativo se unía una dosis enorme de trabajo , y que el resultado no podía ser otro que esa historia magníficamente contada .


Para mí, un descubrimiento , y al mismo tiempo un montón de trizas con mis deseos literarios; necesité saber , a modo de paño caliente , que se lo curraba , que no era" sólo "talento lo que alumbra libros así .


Así pues , he leído mucho sobre Casavella estos días;


desde obituarios hechos por sus amigos y que insisten en su valía , en sus experiencias al límite ,alternadas con esa enorme capacidad de trabajo , hasta reseñas que apuntan que siempre fue ninguneado , que no salió de pobre y que (esto dice mucho ) ha publicado sus obras en siete editoriales distintas .


Lo que sí parece es que no le iba mucho el rollo de los salones literarios , y esto quien sepa leer en la novela de la que me ocupo entenderá enseguida;


porque hay de todo , en la red , (hasta su blog abierto, como digo al principio ) , y como en uno de sus propios chistes amargos , también críticas malas , como una que le hacen al libro en el blog de Izquierda Unida de san Andrés de Rabanedo en el que se dice de la novela que es tan aburrida "que no se la recomendaría ni a sus enemigos ", que aparte de filosofía y retórica , no hay nada y no pasa nada .


Desconozco si el primate que así opina considera que la primera jornada de la Revolución francesa ,por ejemplo, con la barbarie de la nueva libertad dominando las calles de París, es "no pasar nada " .

La expulsión de los jesuitas de España , la filosofía , el engaño, la eterna impostura,la sensualidad carnal, mezclados en un elegantísimo folletín , es no pasar nada .


Si el desencanto de la condición humana es no pasar nada .


Si la lucha de los que piensan pero son idealistas y buscan la protección de los poderosos (oh ,el loco personaje Welldone , maestro de logias, venerable , filósofo y visceral , para mí la metáfora de todos aquéllos que buscan la luz en el mundo para sólo recibir un palo detrás de otro ) , es no pasar nada .

Es como si Casavella , a través de ese perpetuo desencanto , consiguiera sacar retratos del natural, como el lelo éste que así escribía o quizá yo misma , con mi ingenuidad altruista y mis mitomanías , (también se dice que no le gustaba que lo admirasen ).

Despertar es un trance bastante duro, amarguísimo .

Yo, que creo que no se separa el autor de su historia , porque la ha contado bajo su prisma , le ha dado su persona , en cierto modo,no puedo dejar de admirarme por esta novela , aunque prefiera seguir manteniendo la esperanza, encontrar el color entre el blanco y el negro que como dijo en la entrega del Nadal, lo domina todo.

Nada es blanco o negro, y todo es blanco o negro , eso dijo , y reconoció que no había demasiada esperanza en su novela , lo dijo con media sonrisilla , se notaba que aquello no le iba mucho , no tanto como a otros que se hubieran inflado como pavos .

Blanco , negro, escarcha , por qué hay tantos hombres de corazón seco, por qué se avanza tan poco y tan mal , por qué las revoluciones no sirven de nada , o de poco .


Blanco , negro.


Entre el gris , algunos han conseguido ser maestros.
Así que como no le gustaba que lo adoraran , pondré sólo mi deseo de que descanse en paz , uniéndome al lamento por todo aquello que no escribirá , al menos en esta vida .


miércoles, 7 de octubre de 2009

Libros raros


Me siento sola y cuando me siento sola , voy a la biblioteca en busca de un libro raro.

No es que me siente yo sola en una silla de madera de la posguerra y un nubarrón descargue sobre mí la triste existencia , no ;

sólo que me siento sola de esa forma chiquitita en que yo sé sentirme sola , algo sutil, sin mayor importancia, con pensamientos ligeros como que los esfuerzos y trabajos de la cotidianeidad no compensan casi nunca , y que de volver a ser una gamba uterina no sé si querría cogerme la lanza y salir a la batalla otra vez.

Ya sé que vivimos tiempos pro vida , y que lo más sano es estirarse el cerebro para que parezca una raja de sandía sobre la cara , mientras los progres hacen yoga y los estresados aprenden a tirar al arco para alinearse con el cosmos , y la masa , en general, vamos buscando en el cielo de cada una de nuestras noches una señal , lo que sea, que nos asegure que no seremos como nuestros padres.

Yo , con mi soledad libertaria , estoy entendiendo poco a poco que tengo que comerme el bocata de chorizo de mi herencia , tan a gusto, mientras las olas me besan los pies , voy olvidando que lo que yo quería era jamón ;unas lonchas de bellota transparentes cayendo a plomo sobre mi gaznate vital , arropando con su sabor cada amargura , cada mal rato , cada olvido, eso es lo que yo deseaba , pero lo que hay es lo que hay .

La soledad como un lujo triste , un Chanel de color negro que acabas usando como felpudo .

Como hoy el mar quedaba lejos , me he ido a donde están los libros.

Y cuando los libros intuyen que estoy sola en el mundo, como los perros , me vienen a buscar .

Casi siempre es el más raro el que aterriza entre mis manos, y me lo bebo de un sorbo , y cuando acabo miro al techo y me siento menos sola .

Acabo de leer "Las cinco personas que encontrarás en el cielo " de Mitch Albom , y todavía no sé por qué , pero lo he leído del tirón , ese sorbo desesperado que busco a veces.

Y qué puedo hacer ahora sino recomendarlo ??

Aunque sea muy americano , en el sentido de la fantasía mística y su estilillo colorista ( qué murga con los cielos color vainilla , cobalto, puré de patatas y similares ) me gusta la idea del parque de atracciones, me gusta que Eddie sea un personaje casi real , (un tío del autor ) ,me gusta la fantasía de pensar que esta cosa que llamamos vida es sólo el principio de otras historias , que todos estamos conectados , por más perrerías y decepciones que nos llevemos , incluso por más daño que nos hagamos , por menos sentido que veamos a lo que nos ocurre .

Me gusta considerar que todo es siempre el principio, que cabe la posibilidad de que yo haya influido en la vida de cinco personas y que a mi vez, tenga yo otras cinco esperándome para explicarme tantas , tantas cosas que no entiendo, aunque para ello tenga que esperar a subir los peldaños de un cielo absurdo donde las piezas acaban encajando .

El mayor premio para quien ha pasado una vida entera buscando señales del destino , sin encontrar casi nunca más que hojarasca o supervivencia , aun tratando de conservar siempre el corazón en estado puro, debajo de capas y capas de simulaciones y conformismos , y que cree ingenuamente que podrá trampear a su propio cuerpecito cada vez más harto de todo, un cuerpecito cuya tapadera no puede dejar de preguntarse qué carajo salió mal , y por qué cuesta tanto mantener encendida la llama de la esperanza.