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martes, 3 de noviembre de 2009

No te confundas



No te confundas y te  creas que soy la  tonta
sólo porque me gusta parecerlo
porque hace mucho tiempo ya que he entendido
que los tontos sirven para mucho
y saben paladear un caramelo .

No te equivoques y me busques
en el papel rayado de un cuaderno
donde apuntas tus recetas de cocina
o el teléfono de un nuevo curandero
porque yo fui inédita en tu vida .

Ya puedes tirar a la basura
el bozal de sentimientos,  las alforjas
donde cargaste mi amor como si fuera un muerto
que abandonabas por cansancio en cada esquina
para volver de vez en cuando sólo a olerlo
a comprobar que los labios no morían
a recoger la cosecha de los  besos.

No te creas que es ingenuidad  lo que me alumbra
ni que me tomas y me dejas a tu antojo
soy yo más bien la que sentada estuvo
atónita contemplando tus monólogos
con el descaro feliz que desafía
la certeza de que sólo tú eres  tonto
y más tonto te haces  cada día .

jueves, 1 de octubre de 2009

Lo oí cantar


Lo oí cantar como a un cisne

tenía un canto nervioso y pequeñito

me apropié de él como un llavero

para llevarlo siempre en mi bolsillo;

lo oí cantar tan viejecito

susurrando aquellas cosas mías

mientras se colaba en la rendija de mi alma

estrenando otra vida entre mis labios .


Y era un canto dulce como de copla antigua

de avión que se aleja ,de pueblo en otoño

de chimenea encendida y crujir de recuerdos

de cosas que se sueñan pero nunca se tienen .


Lo oí cantar entre mi pelo

le regalé unos besos perezosos

quiso que fuera suya como nadie lo ha querido

aunque ya abríamos la boca de puro aburrimiento .

Lo vi alejarse , salir de mi rendija

tan pequeño y nervioso como su propio canto

volver enseguida a sus tareas

con la senda perdida en un mapa sin rutas.


Y no he vuelto a tener otro llavero

con música o sin ella , vivo desabrochada

desde entonces mis llaves están sueltas

como cascabeles en un bolsillo sordo.




viernes, 25 de septiembre de 2009

Ay de mí


Ay de mi vida pequeña

ay de mi alma rajada

ay de la copa sin borde

que me destrozó los sueños

la canción de Calamaro que me contó en el oído

el derecho de los músicos a ser jóvenes por siempre

ay de mí que me lo creo

ay de mí que me lo trago

que la vida son dos días

y uno pasa en el trabajo

ay de los años perdidos

ay de mi casa encantada

que por perder ha perdido

a su último fantasma .