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sábado, 7 de noviembre de 2009

Pequeña vida

Pequeña vida que estás aquí ahora mismo
que te escurres casi siempre del futuro
y que ya faltaste a clase en el pasado
no pretendas completar todos los círculos
deja de sufrir en tu agonía
aprende a combinar la muerte y el deseo
guarda tus monedas en la hucha
nadie va a venderte el guión de tu existencia
en todo caso será una fotocopia.

Pequeña vida amante del sol de mediodía
atravesada  con la espuma de cerveza
arranca esa careta de amargura
ahí delante hay un seto para que la ocultes
vete a hacer una cola en el Macdonalds
hasta eso será más divertido
que quedarte aquí rumiando tu tristeza
pensando que  lo bueno ya ha ocurrido.


Pequeña vida que contiene atardeceres
un cuerpecillo blanco y ondulado
que comienza a vararse en las orillas
noqueada por el tiempo transcurrido
porque nadie  le ha pedido permiso
para teñir de azul la piel ni la sonrisa
que cada vez tiene menos habitantes .


Pequeña vida que estás agazapada
en el inclemente cambio de estaciones
que temes esos vientos que saben desnudarte
las miles de horas que adelgazan una noche
hasta descorrer el velo el nuevo día
y te sueltan a bailar tan frágil , reducida
a una pobre  sirena caducada ,que pretende

seguir ahogando hombres con su perfecta boca
que ya ha perdido el dulce y el deseo.

viernes, 9 de octubre de 2009

Yo no hablo


A mí no me gusta mucho hablar de mí, pero a la monitora nueva del gimnasio le cuento mi estado civil y el nombre de mi hija .

A cambio, me entero de que ella ha estudiado danza clásica y flamenco , que vive enfrente y que a su vez tiene dos niños .

Yo no hablo apenas al mundo de mí , porque sé que no le intereso al mundo ,ni el mundo me interesa, pero esta mañana he sabido que el profe de mi hija tenía que ir a una misa de difuntos , que se ha muerto una mami de unos cuarenta años cuyos tres niños estudian en este cole , y nos hemos quedado los dos flotando en la onda expansiva que provoca una muerte prematura y también como de costumbre , nos hemos convertido en dos filósofos orientales hablando de lo absurdos que somos los mortales preocupándonos todo el rato hasta que dejamos de hacerlo , encima sin avisar , por culpa de un tumor cerebral que te noquea en seis meses .

Yo no hablo con nadie ni me gusta hacerlo , pero ayer noche fui a tirar la basura con la perra negra atada a su arnés y me encontré con una familia de Córdoba al completo que llevaba un perro mestizo (pastor alemán y garza japonesa) como la mía ( cocker y osito mimosín ) y estuvimos hablando hasta que vimos que el cielo estaba oscuro, sus hijos y la mía se aburrían abriendo la boca , los perros se sentían ya como de la familia y el marido era un punto lejano en el horizonte .

Yo no hablo y me siento insociable en este invierno que está llegando a mi cuerpo lentamente , y no se lo cuento a nadie , más que a mi madre , a mi mejor amiga , a mi ex marido y a la perra , que me mira mientras mastica tierra como invitándome a hacer lo mismo, (comer tierra consuela mucho de casi cualquier cosa, parece decirme con la mirada ) , y por último , a la luna que sale cortando fría el cielo sobre el parque.

Ya lo he comentado , yo es que soy una persona muy silenciosa, muy introvertida, apenas hablo , lo mío es escribir en este blog y si acaso, dejarme alguna que otra nota a mí misma debajo de la almohada , pequeños conjuros para seguir estando aquí, aunque sea tan calladita y poca cosa.
(Dedico este post a mi amigo José Luis , por aquello de que descubrió que yo padecía de tikitiki a los dos minutos de escucharme ).
Espero pronto poder ir a Madrid para que notéis mi mejoría .

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Otra vez


Pasará más de una vez, y volverá a pasar .

Alguien inventará una vacuna para prevenir enfermedades no desarrolladas , y se aplicará sobre cobayas humanas .

Volverá a morir gente inocente con el argumento de que en países pobres acceder a las vacunas es un lujo; como somos ricos, vacunémonos contra todo , contra el tifus, contra la malaria, contra las torceduras de tobillo, contra la lepra , la tuberculosis , la gripe A , la B , la C y las que vengan , además (oh , maravilla de las maravillas ) contra el papiloma humano , y así morirá una niña de catorce años un día en Inglaterra y otro día dos se pondrán muy malitas en España , pero no pasa nada , son casos aislados , esta nación es fuerte y poderosa, tenemos una sanidad de puta madre y esto es por nuestro propio bien , son riesgos que hay que afrontar si queremos que la medicina avance y siga salvando vidas.

Ay de mi vida que es como una costra en el mapa del mundo ;

más de una vez se me perderá el misterio, más de una vez desecharé el abrigo marrón por estar muy visto, porque como segunda piel aburre mucho, y volverá a pasar que pasado un tiempo, me lo vuelva a colocar sobre los hombros.

Pasará otra vez que mi condición de compasiva aldeana me meta en el papel de dar ánimos a quien me jode , que acepte los cambios con una sonrisa de no pasa nada , para luego comerme las astillas en la soledad de mi cama pensando, (como uno piensa de algunos amores ), "debió durar un poco más , quizá otro añito " , y seguir toda la noche dando collejas a los diablitos de la suerte de los otros , (porque los otros siempre son más afortunados que uno , verdad ?).

No es verdad , son cosas que pasan , cosas que les pasan a los que viven , y pasará otra vez , unas cuantas veces más, antes de que estire mi hermosa , tersa y bronceada pata , ese día postrer de lanzas y violines en que los dramas grandes y pequeños ya no tendrán sentido, y por más que me rebusque en los bolsillos , apenas tendré pregunta alguna que plantear al jurado, ni reclamación ni pataleo ni sentimental ni de los otros, ay de mi vida pequeña que es una costra en el mapa del mundo, ay de esa sonrisa que es mi regalo a las generaciones futuras , si no fuera porque está a punto de caducar el último blíster de ilusiones que me vendieron en un stand de promoción el otro día.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Pájaros tropicales


Este año la lluvia de septiembre trajo cosas nuevas y no supe verlas .

A veces me da por encerrarme y apagar las velas que me alumbran , pero luego me da el punto , cambia el viento,las enciendo de nuevo porque hay que trabajar , hay que seguir buscando, hay que encontrar el camino, y renegada y vencida trato de recuperar las huellas que dejé con mi verdadero nombre , aunque al igual que Pulgarcito, ya no las encuentro allí , se las comieron los pájaros omnívoros .

Y decido encontrar mi sitio porque ésa es la única tarea.

Ayer los loritos tropicales cruzaban el cielo por encima de los jardines Murillo, y con la envidia de sus alas verdes abrí mis brazos humanos, los apoyé en el respaldo del banco , miré esos pájaros en su paraíso urbano, dueños de las altas palmeras y los frondosos rincones del Alcázar, parece ser que encontraron una solución , después de haber nacido en una jaula , supieron hallar una solución intermedia, después de todo.

Mi hermano experto en pájaros me dijo que parecían inquietos, quizá preparan una revolución , le dije yo, que he visto demasiadas películas aunque ya no veo ninguna .

Sí, ya tienen bastante con su propia revolución , la de hacer de la ciudad un paraíso tropical , aunque debajo de ellos los humanos aparquen bicicletas, tomen cerveza y se dejen matar por dióxido de carbono y publicidad;

yo miré mis plumas aprendizas, las que me salen a la altura del codo , de los brazos, las que nunca prosperan pero existen , las que me hacen distinta .

El viento movía mis pequeñas plumas , sí , las que permanecen en fase inicial desde que empecé a respirar mecánicamente , sin querer aceptar el regalo de la vida .

Porque no hay orgullo que resista tanta lucha , ni columnas que en forma de piernas sostengan el palacio de verano y luego el de otoño y más tarde el de invierno otra vez.

Recordé la frase que decía Federico Luppi en "Lugares comunes ", "La vida es demasiado banal como para ser vivida como una tragedia " , y en verdad , lo supe, siempre lo he sabido, aunque la filosofía más pura no pueda quitarle hierro a mis tragedias íntimas .

Miré mis pequeñas plumas , sí , y también supe que el hecho de que el viento las sacuda de vez en cuando no es suficiente como para que pueda volar ,como esos avispados pájaros tropicales que supieron que la vida era suya desde el primer momento .